Behobia 2014

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Bueno, bueno… esto ya es otra cosa. El año pasado tuvimos suelo mojado y vendaval en contra. Este año, sólo suelo mojado.

Alguna otra diferencia había. Quiero pensar que las sesiones de Manteo se notan y cada año patino mejor. Además, este año he trabajado el físico (gracias al “PatinEskola Roller Team” por los entrenamientos “secretos” de Bayona) y la verdad es que me encuentro fuerte. Con la mentalidad de que peores condiciones que el año pasado no vamos a tener, encaro el reto de mejorar el resultado.

El fin de semana comienza con la sesión de patinaje de los viernes en Manteo. Hoy le toca a Iñaki darnos una magistral sobre SALTOS!!! a dos días de la última cita de la temporada (salvo Lourdes-Tarbes a la que no voy) . Bueno, no tiene por qué pasar nada, se salta con cuidado y ya está. Empezamos con saltitos, cada uno elige su dificultad y todo bien. Segunda ronda, saltos cambiando de sentido. Sin problemas, salto lo justo y ya está. La cosa se complica cuando hay que hacer el cambio de sentido saltando un obstáculo. Empiezo a estar cansado y en una de esas me caigo y me hago daño en la cadera. patinando no duele pero cuando me quito los patines es como si se me fuera la pierna por otro lado. Brrrr… El sábado me levanto y no duele pero al ir a andar, lo mismo, se me va la pierna… Encaro el día pensando en hacer reposo para ver como voy. Es una tarde horrible dándole vueltas al tarro. Me encuentro mal, me duele la cabeza y creo que tengo hasta fiebre. Mira, ya no se puede hacer nada. Preparo la mochila y a dormir.

Me levanto pronto por que ya llevaba un rato despierto y cojo el tren anterior al que pensaba. En la estación encuentro a JJ y Amale, Aitziber, Gari y gente de Vitoria. En el tren estaban Xabi y Txenan. Sentado enfrente mio va un individuo de gaupasa y con tres cuartos de entrada comiendo txaskis barbacoa y mirándonos como con extrañeza. Llegamos sin complicaciones a la salida y nos ponemos los patines. No hay dudas, configuración de lluvia. En este momento está lloviendo…

Este año ya tenía hablado el grupo para esta carrera. Aunque me encuentro fuerte, no creo que vaya a hacer las subidas súper rápidas así que he pedido colaboración y paciencia para que no me dejen solo. Cuento con Juan, Ernesto, Iñaki , Todor, Xanti y se anima a intentar ir con nosotros Agustín aunque no lo ve claro por que no ha entrenado suficiente. La salida es un sálvese quien pueda pero nos vamos controlando para ir agrupados. Ernesto sale como un tiro y va por delante a unos metros. Xanti y yo vamos en cabeza en la primera cuesta en Irún, me vigila y me pregunta a menudo si vamos bien. Así da gusto. Hay que empujar con tiento que esta mojado pero vamos bien. Esto es una sucesión de aldapas gora y aldapas behera y cuesta abajo me destaco y dejo atrás a Xanti que se queda con Karmele. Empezamos a subir Gantxurizketa. Ya sólo tengo constancia de Juan y Agustín del grupo inicial. Alcanzamos a Inhaxio que a la postre sería el que nos marcará ritmo y nos llevará hasta el Bule. Este año se sube por el carril de bajada y se me hace hasta corto y no voy de guay porque al llegar arriba resoplo como un toro. Súper bajada de Gantxu por N-1. Aquí comienza el “nuevo” recorrido de este año. Bajada laaaarga y rápida pero sin complicaciones. Asfalto bueno y sin curvas. Sin darte cuenta estamos en Rente. Sube-baja por los pasos de cebra elevados pero sin problemas. Se empieza a sentir a la gente animando. Siguiente cuesta, Capuchinos. Pensaba que iba a ser peor. Al coronar pasamos a Serafín Zubiri y su “lazarillo”. La bajada de capuchinos hacia Pasajes es estrecha y si coincides con mucha gente puede ser complicada pero nos arreglamos bien. Hasta Herrera no tiene complicación.

Último asalto, Alto de Miracruz. pin pan, pin pan, pin pan, para cuando te das cuenta estás en la rotonda. Inhaxio preocupándose de que no me descolgara, iba preguntándome si iba bien. Creo que mis resoplidos son testimonio de que sigo con ellos. Aquí vas más despacio y los ánimos se notan más. Hago la goma con Juan e Inhaxio para no pegarme el calentón y corono un poco por detrás. Cuesta abajo hasta gros. ¿Quién dijo miedo habiendo hospitales? Adelanto a todos los nuestros y me voy para la Avenida de Navarra. No se si Agustín va por delante o por detrás. Nos agrupamos de nuevo y trenecito hasta la meta. Olé y olé a la peña que te anima como si fueras a ganar la carrera. Es una gozada. No es una carrera para disfrutar del patinaje, para eso hay otras, pero se disfruta de la gente y de cumplir el reto.

Gracias a todos por la compañía en esta carrera. He disfrutado mucho aunque no tanto como Juan que iba dando grititos y levantando los brazos por el bule. Este año me he dejado de cacharritos y gadgets. Sólo he llevado el pulsómetro. Las pulsaciones las miré una vez y decidí no volver a mirarlas. Al llegar he parado el crono y al buscar el tiempo compruebo que hemos llegado en 58′!!!! Del año pasado a éste he bajado 16′. Casi 50″ por kilometro!!! El año que esté seco vamos a volar.

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Publicado en Behobia, Carreras, Crónica

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